lunes, 15 de marzo de 2010

LA PAREJA PERFECTA

Me llamo Joaquín y soy enfermo alcohólico, el título de este testimonio puede sonar como a boda, bueno un poco pero nada más lejos de una boda normal entre dos personas ahora comprenderéis por qué.
Yo me case muy joven con unos dieciséis años después de un par de ellos de novios mi pareja fue el alcohol y yo no me podía imaginar en mi vida que me iba a tratar así ni que me iba a hacer sufrir tanto, pues lo que en un principio parecía ser una pareja feliz nada más lejos de la realidad, de hecho fuimos felices ya que con el yo me sentía muy bien porque con él era una persona feliz, era gracioso, me hacía reír, con él era valiente no me asustaba nada, si tenía un problema hacia que me olvidara de el en fin una serie de sensaciones que hacían sentirme el tío más feliz del mundo.
 Así estuvimos muchos años él era muy liberal y yo podía hacer lo que me diera la gana me dejo encontrar un buen trabajo, me dejo formar una familia, me dejo tener amigos aunque el los elegía siempre eran lo mejor para mí, me dejaba relacionarme con la gente etc., etc., etc…
Pero con el tiempo todo esto va cambiando ya que toda esa felicidad se va convirtiendo en sufrimiento. De manera que me robo la sonrisa y todas esas sensaciones que me hacían sentirme tan bien me daba cuenta pero no me permitía reaccionar, intente dejarlo muchas veces pero no pude era algo superior a mí así que aguantamos un poco más.
Después se volvió celoso ya no quería que tuviera familia, ni amigos, ni trabajo, ni nada, tal es que hubo un momento en que llegue a dejarlo todo incluso me incitaba a quitarme la vida    y creedme casi lo consigue pero era ya tan grande la dependencia con el que me era imposible el poder dejarlo.
Pero un día cansado ya de tanto sufrimiento y sin saber que iba hacer con mi vida, que  no era nada fácil puesto que estaba demasiado deteriorada en todos los sentidos, no sé cómo ni por donde saco el valor suficiente para intentar dejarlo de una vez por todas. Sin perder tiempo mi familia se puso en contacto con un familiar que también es enfermo alcohólico y me llevo al grupo donde el asistía eso fue lo mejor que yo he podido hacer en toda mi vida, bien pues a partir de ese momento mi vida empieza a cambiar por completo.
 Con el paso de los días, la ayuda de mi grupo y de mi familia, hoy me considero la persona más feliz del mundo, pues gracias a ellos y a mis ganas de vivir puedo, reír , emocionarme, hacer frente a los problemas, pasear, relacionarme con la gente, dialogar, abrazar a mi hija, trabajar, ser amigo, compañero etc....

Simplemente soy una persona normal cosa que llegue a no ser.

Un saludo de vuestro amigo: JOAQUIN M. R

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